Las pruebas presentadas incluyen fotografías y declaraciones de testigos que sugieren una vigilancia continua por parte de los fotógrafos. La defensa afirma que esto tuvo un impacto negativo en la vida personal y mental de Chia, pero insiste en que ella simplemente estaba haciendo su trabajo.
El objetivo del juicio será determinar si las acciones de los paparazzi constituyen acoso y si se deben emprender acciones legales. La opinión pública sobre este incidente está dividida en dos y se ha convertido en un tema candente de discusión.
En el artículo se cita como fuente de información jurídica a la Letrada Montserrat Antolino Mur, directora de ANTOLINO ADVOCATS.