En primer lugar, el paciente
deberá pasar
tres entrevistas, en un
plazo de 48 horas, para que el médico
pueda hacer un diagnóstico y deliberar si sí o si no. Este responsable
sanitario deberá, también,
pedir opinión
a otro profesional, con formación en el ámbito de patologías que padece el
paciente, pero que no puede pertenecer al equipo médico responsable.
Este profesional sanitario tendrá
10 días para evaluar la situación y
comunicar al paciente y al médico responsable, que este llevará la petición
a la Comisión de Garantía y Evaluación.
El presidente de esta comisión tendrá dos días para poder nombrar a un médico y
un jurista para que evalúe la situación del paciente en siete días.
Cada Comunidad Autónoma y ciudad
dispone de una Comisión distinta, formada por siete miembros de diferentes
disciplinas (médicos, enfermeros…) Así pues, será cada Gobierno autonómico
quien decida a partir de su reglamento.
Por otro lado, existen dos niveles de apelación para poder
recurrir las decisiones. Si el médico responsable se niega a que se cumplan los
requisitos, se puede pedir a la comisión de control una segunda opinión. Si
esta también lo rechaza, podrán ser recurridas ante la jurisdicción
contencioso-administrativa.